domingo, 23 de octubre de 2016

¿Qué comer durante el tratamiento contra el cáncer?

La alimentación juega un importante papel en la lucha contra el cáncer

Hoy he encontrado este interesantísimo artículo sobre la alimentación durante el tratamiento contra el cáncer en http://www.demoslavueltaaldia.com/ y se los reproduzco aquí por considerar que son
muchas las personas afectadas por esta plaga del Siglo XXI, contra la que los Laboratorios no quieren luchar ni investigar mucho, para no dejar de vender sus costosísimos tratamientos.
Se ha escrito mucho del papel que juega la alimentación y determinados ingredientes en la prevención contra el cáncer. También de la alimentación que debe seguir una persona que ha superado un cáncer. Pero, ¿qué pasa con la alimentación mientras se está luchando contra el cáncer? ¿qué comer durante el tratamiento contra el cáncer?
Los tratamientos de radioterapia y quimioterapia son agresivos y provocan una bajada de las defensas en el organismo del paciente. Además, existen múltiples efectos secundarios como náuseas, pérdida de apetito, irritación en la boca y garganta; cambios en el sabor y en el olor de los alimentos, diarrea o estreñimiento... y todo esto, lógicamente, afecta enormemente a la hora de comer.
No todas las personas que se sometan a cirugía y/o un tratamiento de radioterapia o quimioterapia tendrán problemas de alimentación. La cuestión es que no hay forma de saber que efectos secundarios provocará el tratamiento hasta que no comienza el proceso. Por eso, lo mejor es estar preparado.
En primer lugar, ¿qué hay que comer?
Comer lo suficiente no suele ser un problema cuando estamos sanos. Sin embargo, mientras estamos haciendo frente al cáncer, a través de un tratamiento, comer lo suficiente puede ser un verdadero reto. Aquí van algunos consejos generales de alimentación:
● Durante el tratamiento contra el cáncer, es necesario seguir una dieta con mayor número de proteínas y calorías.
● Se debe comer más queso, leche y huevos de lo normal. Y que no sean desnatados.
● Se debe comer con poca fibra
● Se deben tomar más caldos y guisos o platos con salsa.
● Se pueden añadir a la dieta sustitutos líquidos de alimentos y yogures proteicos.
● La comida más fuerte del día, no tiene por qué ser el almuerzo. Se debe aprovechar la hora en que cada paciente tiene más apetito... y en cada caso es diferente. Si el paciente tiene más apetito por la mañana o por la noche... hay que aprovechar esa hora.
● Hay que beber muchos líquidos. De 8 a 12 vasos al día.
Y si aparecen efectos secundarios... ¿cómo los sorteamos?
● Bajada de defensas
Normalmente el cuerpo del paciente sufrirá una importante bajada de defensas, por lo que deberá prestar una atención especial a su alimentación y la forma de prepararla para evitar infecciones. Hay que extremar las medidas de higiene, evitar tomar alimentos crudos, todos los lácteos y quesos deben ser pasteurizados, evitar alimentos con moho o quesos azules, no romper la cadena de frio de las comidas ni tomar nada una vez pasada la fecha de consumo preferente o caducidad.
● Náuseas y vómitos
Es muy frecuente sufrir nauseas durante el tratamiento contra el cáncer. Lo más normal es sufrirlas inmediatamente después de una sesión de radio o quimioterapia... y a veces continuan hasta 3 días después.  En esos casos, lo primero que hay que hacer es no intentar forzar al cuerpo y comer solo lo que el organismo acepte. Hacer comidas más frecuentes pero menos abundantes en lugar de 3 comidas fuertes, y tomar pequeños de sorbos de líquido durante la comida. Elegir los platos que más nos gusten esos días. En general los sabores agrios (limón, lima, piña, tamarindo)... y se deben evitar los olores de comidas muy fuertes, sobre todo mientras se cocinan. Suelen ayudar a combatir las náuseas. Después de cada comida, se deben descansar sentado, pero no tumbado.
Cuando no solo se tengan nauseas, sino que se llega a vomitar... es mejor no comer nada, hasta que no hayan desaparecido los vómitos. E ir ingiriendo líquidos y comida muy poco a poco.
● Falta de apetito
La sensación de hambre desaparece, no hay ganas de comer. Es uno de los efectos secundarios más habituales durante el tratamiento contra el cáncer... Comer cuando no se tiene hambre, desde luego no es sencillo. En estos casos es cuando hay que tirar de los sustitutos líquidos de comidas y de las bebidas proteicas. También se pueden hacer comidas más pequeñas pero con más calorías y tomar más líquidos. Por ejemplo, es más fácil tomar un puré o un batido energético, que un filete con guarnición
● Cambios en el sabor o en el olor de los alimentos
“Yo sí tenía hambre y me apetecía comer... pero se me pasaban las ganas en cuanto empezaba a comer. Todo me sabía mal, como a metálico. Incluso mis platos favoritos”. Es lo que nos ha contado Ana, una mujer que superó el cáncer de mama hace ya 3 años.
En ocasiones el sabor a metal en la boca no está provocado por los alimentos sino por los cubiertos. Durante el tratamiento, sustitúyelos por cubiertos de plástico. También conviene tomar la comida apenas templada o del tiempo, ni muy fría ni muy caliente; evitar los alimentos de olor o sabor muy fuerte; adereza con las hierbas y especias que más te gusten, adoba y marina los alimentos antes de hacerlos.  También es importante que el enfermo no perciba los olores durante la elaboración de la comida. Cocinar con el extractor siempre encendido, con las cacerolas siempre tapadas. 
● Estreñimiento
Si durante el tratamiento contra el cáncer aparece este problema, se deben tomar muchos líquidos y zumos de frutas. También ayuda mucho tomar líquidos templados o calientes, como sopas, y tomarlos justo después de la comida (en lugar de tomar una sopa como primer plato, se debe comer al final). También se puede probar a tomar purés de manzana y ciruelas de postre. Solo se deben recurrir a los laxantes si lo indica su médido de cabecera o el oncólogo.
● Diarrea
En otras ocasiones, el tratamiento contra el cáncer provoca el efecto contrario: diarreas. En este caso se deben tomar muchos líquidos para evitar la deshidratación. Tomar suero, bebidas deportivas o se puede preparar un sencillos suero alcalino en casa mezclando agua mineral (750 ml.), zumo de 2 limón, media cucharilla de bicarbonato y una pizca de sacarina para endulzarlo.
Respecto a las comidas, hay que evitar la fibra, las grasas, las frituras, los lácteos, los picantes. Por el contrario, hay que tomar alimentos que contengan sodio y potasio, como el plátano.
● Boca seca
Es muy habitual sentir la boca reseca durante el tratamiento contra el cáncer. En este caso hay que beber muchos líquidos, pero mejor hacerlo muy poco a poco, en pequeños sorbos. Se pueden tomar bebidas dulces y bebidas ácidas (como zumo de limón) porque ayudan a salivar. También ayuda a salivar masticar chicle o comer pequeños caramelos.
Respecto a la comida... hay que tomar más purés y comidas muy jugosas, para que no se hagan ‘bola’ en la boca. Tampoco se debe usar enjuagues bucales que contengan alcohol... porque resecan aún más la boca.
● Irritación o heridas en la boca o garganta
Con frecuencia, la boca y las encías se resienten durante el tratamiento. Puede aparecer sensibilidad o pequeñas llagas y heridas. Si se produce, se deben elegir los alimentos que sean más fáciles de masticar, cocinarlos hasta que estén blanditos, muy tiernos, cortar todos los alimentos en porciones pequeñas. Se deben evitar los alimentos ácidos, los picantes y la comida muy caliente.
También puede ayudar a sobrellevar las molestias producidas por estas irritaciones emplear cucharilla pequeña para comer y beber pajita.
Cuando la irritación no está en la boca sino en la garganta... es normal tener aún más dificultad para ‘pasar’ la comida. Las recomendaciones son las mismas que para las irritaciones en la boca. Quizá en este caso haya que tomar más purés. Cualquier guiso se puede pasar por el pasapurés para hacerlo más fácilmente comestible.
● Intolerancia a la lactosa
No es muy frecuente, pero hay pacientes que desarrollan intolerancia a la lactosa durante el tratamiento contra el cáncer. Afortunadamente, cada vez hay más productos en el mercado indicados para las personas con intolerancia a la lactosa. Habrá que sustituir la leche y todos los productos lácteos por leche de soja, de almendra o de arroz, etc.